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12 octubre 2026
Es un caso que puede darse con cierta frecuencia: te llaman para una intervención y ves que una electroválvula ya no abre, pero el resto de la instalación funciona. O bien el programador es antiguo, mientras que las tuberías y los aspersores siguen en buen estado. Llegados a este punto, tienes que decidir qué hacer: ¿conviene intervenir en algunos componentes o rehacerlo todo?
La respuesta correcta parte de una revisión de la instalación existente. Sustituir un componente puede ser la opción más sensata, siempre que el nuevo sea compatible con las conexiones, las condiciones de funcionamiento y el sistema de mando ya presentes.
Imagina que abres la arqueta de una instalación existente y encuentras una electroválvula DV de 1″ HxH de Rain Bird o una electroválvula PGV de 1″ HxH de Hunter. Si el problema está en la válvula y el resto de la instalación está en buen estado, no es necesario prever de inmediato la sustitución de todo el sistema.
En situaciones como estas, nuestro modelo RN 154 de 1″ con conexiones hembra está pensado precisamente para este tipo de intervención: su longitud de 11,2 cm lo hace intercambiable con los de otras marcas, sin tener que modificar la tubería existente.
Antes de proceder, comprueba siempre las conexiones y el espacio disponible en la arqueta, así como el caudal y la presión de trabajo del sector de riego y el tipo de solenoide que requiere el programador.
En las instalaciones dotadas del sistema patentado Manifold, la tuerca de unión facilita también el mantenimiento posterior, ya que permite retirar y sustituir la electroválvula de forma rápida y sin herramientas.
Cuando sustituyes una electroválvula en una instalación existente, la compatibilidad es el primer requisito. También es importante saber cómo se ha fabricado y controlado el componente que estás instalando.
Diseñamos y fabricamos internamente electroválvulas, programadores, arquetas y accesorios. Nuestro proceso productivo 4.0 integra herramientas digitales y controles de calidad informatizados.
Cada una de nuestras electroválvulas, incluida la RN 154, se prueba con agua, una por una, antes de salir de la fábrica.
Además, trazamos las electroválvulas y los programadores no por lote, sino por número de producto. Es una decisión de calidad que facilita la asistencia después de la instalación: para el instalador, es un elemento más a tener en cuenta cuando propone una sustitución destinada a durar en el tiempo.
Resolver la avería es la prioridad. Sin embargo, durante la visita técnica, merece la pena preguntar al cliente si la programación actual sigue respondiendo a sus necesidades: ¿puede modificar fácilmente los horarios? ¿Quién gestiona el riego cuando está fuera? ¿Tiene que volver el instalador para cada ajuste?
Si el programador existente se ha convertido en una limitación, se puede proponer una actualización al sistema Vision. Nuestros programadores se gestionan mediante app y es posible controlarlos a través de Internet añadiendo un dispositivo de conectividad a la red Wi-Fi o móvil. La elección depende de las características de la instalación, de la alimentación disponible y de lo que el cliente quiera poder controlar.
Por lo tanto, una instalación de otra marca no obliga automáticamente a empezar de cero. Comprueba lo que funciona, sustituye lo necesario y valora si ha llegado el momento de simplificar también la gestión del riego.
Descubre la RN 154 y las soluciones Vision para encontrar la configuración adecuada para tu próxima intervención.
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